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lunes, 29 de diciembre de 2008

lunes, 15 de diciembre de 2008

EL EMPLEO EN MÉXICO

En este país hay una infinidad de problemas por solucionar, hay algunos que lejos de mostrar mejoría parecen insalvables y cada vez empeoran más y para muestra está el desempleo. Cada vez que se acerca el período de elecciones se inunda a la ciudadanía con millares de promesas para solucionar el desempleo, que en caso de que se cumplieran México sería un ejemplo a seguir por todas las demás naciones en el mundo, con tasas de crecimiento sostenidas y envidiables. Hablar es fácil, prometer la creación de un millón de empleos diarios si se quiere es demasiado simple, lo que sea por convencer al sector de la población que votará. Una vez logrado el asenso se puede poner en cargos importantes a los amigos, a los más queridos dentro del club más cercano al presidente en turno, quienes aplicarán políticas anodinas, envueltas con su correspondiente ola publicitaria, dirigidas a mitigar, en el papel, la desocupación. Sin embargo la realidad se nos presenta cruda a la mayoría cuando no llegan los resultados esperados.
El jueves 21 de agosto del presente el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) dio a conocer la situación del mercado laboral en México correspondiente al mes de julio. Los datos ofrecidos son muy desalentadores. La tasa de desempleo en este mes fue de 4.15% de la Población Económicamente Activa (PEA), la más alta alcanzada desde que comenzó el sexenio y la más elevada para julio desde hace ocho años.
Lo anterior significa que en México, según los datos oficiales, hay alrededor de un millón 800 mil personas que buscan empleo sin encontrarlo. Según este informe, en julio de 2008 había 344 mil personas más engrosando el sector desocupado de la PEA que en diciembre de 2006, lo que representa un incremente de más del 20% en la cantidad de personas desocupadas desde comienzos del presente sexenio.
El efecto de esta situación se sesga con mayor fuerza hacia las mujeres. En el sector femenino se incrementó en un 0.2% de julio del año pasado a julio del corriente al incrementarse de 4.32 a 4.52%. La tasa de desocupación masculina se incrementó de 3.73 a 3.92% en el mismo lapso de tiempo.
Es notorio pues que las políticas implementadas en materia de empleo, en el supuesto de que éstas existen, han resultado ser estériles y parece que el desarrollo económico de este país está no sólo estancado sino en franco retroceso.
No debemos olvidar entonces las cifras reales cuando estemos ante las promesas que periódicamente se nos presentan.

EL CONTROL DE PRECIOS DE LOS ALIMENTOS EN MÉXICO

El miércoles 18 de junio de 2008, el presidente Felipe Calderón ha anunciado un programa de fijación de precios máximos. El objetivo de dicha acción se mencionó en el mensaje que dio el presidente ese día al terminar la reunión con miembros de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) y que un fragmento dice a la letra:

Yo por eso quiero reconocer hoy el esfuerzo de los industriales de México y de la CONCAMIN y, en particular, el esfuerzo de cámaras, como de la Industria de Conservas en México y otras, por el acuerdo al que se ha llegado el día de hoy y que ponemos a su conocimiento. Con esta decisión de CONCAMIN, insisto, se congelan a partir de hoy y hasta fin de año, el 31 de diciembre, los precios de más de 150 productos, entre los que se incluyen diversas marcas de aceites, de frijoles preparados, de atún en lata, jugos, sopas, salsas, café con leche y otros productos básicos que son de enorme consumo popular. (Presidencia de la república, Sala de prensa; 18 de Junio de 2008)

En mi opinión el congelamiento de precios es sólo un placebo contra la coyuntura y por tanto no es una buena alternativa para la solución del alza de precios en los alimentos, sin embargo es una acción sujeta a debate.
Haciendo a un lado esto, hay otro par de cuestiones que resultan quizá más graves. En primer lugar, por la forma en que se ha difundido el programa se hace pensar que se han fijado máximos a los precios de algunos productos elegidos, cuando en realidad lo que se está haciendo es fijar el tope de precios de algunas presentaciones de ciertos productos para ciertas, marcas. Es decir que, por ejemplo, en vez de congelar el precio del producto frijol, se fija el precio para el producto “frijoles refritos con chipotle” en su presentación de 430 gramos de la marca “X”; o la “sardina en salsa de tomate en lata ovalada” en su presentación de 425 gramos de la marca “Y”, en lugar de controlar el precio de la sardina en general.
En segundo lugar no queda claro el criterio que se siguió para la selección de productos que forman parte de la mencionada lista. Lo más lógico sería pensar que se controlarían los precios de los productos que realmente son de consumo masivo, de aquellos que por temporadas tienen una alta volatilidad en su precio e incluso algunos bienes considerados para la elaboración del índice de precios al consumidor.
En la lista aparecen muchos bienes alimenticios que son poco o nada representativos dentro de los alimentos que se consumen entre las familias mexicanas en general y mucho menos en las de bajos ingresos (que es a quienes se pretendería ayudar con esta medida). Así por ejemplo se puede encontrar en la lista productos tales como peras en almíbar (en lata), café con leche, postre estilo flan, hojas de perejil deshidratado, vainilla de 250 mililitros y 16 tipos distintos de té.
Creo que el gobierno debería ser un poco más cauteloso al elaborar programas como el anterior. Cuando la población está esperando que los precios suban durante un largo periodo de tiempo, entonces trata de comprar antes de que eso suceda, sin embargo esas compras generan más inflación por que se demandan más productos de los que los empresarios habían puesto a la venta, es entonces cuando el gobierno actúa para mejorar las expectativas. Si este programa fue hecho para generar una buena expectativa inflacionaria entre la población, puede resultar contraproducente, porque cuando la gente vea que no se controló el precio de productos en general sino de sólo algunas presentaciones de ciertas marcas, el descontento no se hará esperar.

SOBRE LA PRIMER PROPUESTA DE REFORMA ENERGÉTICA

Desde hace 25 años se lleva en México una paulatina demolición de la empresa paraestatal Petróleos Méxicanos (Pemex) que se ha hecho sentir más desde hace algunos meses debido a una propuesta de Reforma Energética presentada al legislativo acompañada de una sensiblera campaña mediática en la que se hace afirma la existencia de un “tesoro” escondido (expresión que me parece bastante cursi) en las profundidades del golfo y que es necesario extraer “hoy más que nunca” para traer años de felicidad a todos los mexicanos.
Lo más notable del proyecto de Reforma Energética presentado es que pretende reformar el artículo 27 constitucional que ordena la exclusividad de la Nación en la explotación de hidrocarburos que constituyen la industria petrolera, para que ahora el Estado se encargue sólo de las “áreas estratégicas” de la industria. Esto es un popote legal para permitir taimadamente la introducción del sector privado en actividades que hoy son exclusivas de Pemex y que puedan calificarse como no estratégicas, v. gr. Transporte, almacenamiento, refinación y venta de primera mano de petróleo, gas y derivados. Además de lo anterior el documento también incluye planes para quitar a la paraestatal la exclusividad de exploración (tan necesaria para encontrar el tesorito); para crear una “comisión del petróleo” y para sustituir la actual Ley Orgánica de Pemex.
Ninguna reforma debe descalificarse de entrada. En lo personal considero pertinente la sustitución de la Ley Orgánica de Pemex, por una que la dinamice y modernice. Sin embargo, en sus demás apartados, la Reforma me parece mala. La entrada del capital privado a una industria con todas las señales de ser un monopolio natural es un tremendo error (para muestra Telmex).
Las explicaciones más frecuentemente presentadas por los favorecedores de la Reforma es que Pemex es muy ineficiente, que la entrada de competencia privada mejoraría las condiciones del mercado, que hay mucho petróleo por explotar que no se extrae por falta de infraestructura, que no es malo que ingrese la iniciativa privada en áreas como la refinación y que la Reforma no pretende privatizar a la petrolera.
Leyendo fielmente la realidad podemos derribar los anteriores argumentos. Pemex es eficiente económicamente hablando, es una de las cuatro productoras de petróleo en el mundo. En 2006 tuvo un rendimiento, antes de intereses e impuestos, de 72 mil millones de dólares (suma sólo superada por la obtenida por Exxon); no necesita aliarse con nadie para mejorar su funcionamiento y menos con las transnacionales (léase sus competidoras) para ser económicamente rentable; si el actual desempeño de la empresa parece atascado es debido al régimen fiscal al que se le ha sometido, a que mantiene al enorme aparato burocrático mexicano y a que se le niegan cada vez más recursos para su mantenimiento. Además el ingreso del capital privado no garantiza la mejora de la estructura de mercado, para quien no lo sabe, la iniciativa privada ya trabaja en algunos sectores junto a Pemex como la petroquímica básica y la venta de gasolinas (en forma de franquicias); hoy México es un importador neto de petroquímicos. Pémex fue capaz hace dos décadas, durante el boom petrolero en la época de López Portillo, sin ayuda privada, de construir tres plantas refinadoras casi simultáneamente, inexplicablemente hoy no se ha hecho algo similar a pesar de que estamos presenciando un período de bonanza por ingresos de exportaciones de crudo mayor al López-Portillista. La existencia de un supuesto teosoro abundante de petróleo no explotado y que los estadounidenses y hasta los cubanos nos están ganando está siendo usado para dar a entender que Pemex no tiene suficientes ingresos como para financiar la exploración (una de las áreas que se quieren privatizar), sin embargo en 2006 Pemex generó ingresos suficientes como para financiar su propio gasto de infraestructura y poder construir un par de refinerías. Para quienes dicen que la Reforma no quiere privatizar Pemex, porque no se plantea literalmente la venta de los activos de la empresa, habrá que leerles la definición de la palabra privatización dada por el Pequeño Larousse (ya ni de la RAE), que a la letra dice Privatización: Acción de hacer que recaiga en el campo de la empresa privada lo que era competencia del Estado. Y precisamente es eso lo que se hace al favorecer la participación privada en sectores que son competencia exclusiva de la Nación. El recurso petrolero existente en tesoros reales y no ficticios como Cantarell y Chicontepec bien administrado puede y debe dar a los mexicanos años de seguridad energética sin necesidad de abrirse a la iniciativa privada que sólo vela por sus propios intereses.

UN PRIMER INFORME MAQUILLADO

El día viernes primero de febrero de 2008, en atención a lo dispuesto en la fracción tercera del artículo número 50 de la constitución del Estado de Jalisco, el gobernador constitucional de la entidad, Emilio González Márquez, presentó ante el poder legislativo el informe de su primer año de actividades como dirigente estatal.
Para quienes estemos interesados en el curso que va tomando la economía regional debido al impacto que el desarrollo económico, que implica salud financiera, tiene en el desarrollo de las empresas jaliscienses, es importante conocer lo que se señaló en los apartados titulados “Empleo y crecimiento” y “Desarrollo social”.
Como era de esperarse, el pequeño documento, y en especial los dos apartados mencionados, estuvieron plagados de frases y cifras positivas en el mismo tono triunfal que ya le conocíamos al c. Felipe Calderón. Y es que misma coloración obliga un discurso en misma tonalidad que los pronunciados desde Los Pinos.
Según el informe oficial en Jalisco, durante 2007, se generaron más de 60 mil empleos, las exportaciones del Estado aumentaron en un 49%, la inversión privada tuvo una explosión nunca antes vista y los créditos otorgados para el establecimiento de nuevas pequeñas empresas van a la par.
Una cantidad grande (en papel) de empleos no significa que estén bien pagados. Un Estado fuerte en cuanto a comercio exterior se refiere, debe tener una base de exportaciones diversificada y varios destinos; de poco sirve exportar materias primas (y mano de obra vía mojados) únicamente al vecino país del norte, o partes semitermindas de aparatos eléctricos que culminarán su proceso en China o Japón. En cuanto a la inversión privada, es conocidísimo que las empresas grandes se quedan en Estados como el nuestro sólo si se les exenta del pago de impuestos o si se les ofrece algunas otras facilidades. Debería de mencionarse en el documento cuántas empresas instaladas gracias a créditos gubernamentales han sobrevivido.
Según el informe se está siguiendo a pies juntillas lo establecido en el Plan Estatal de Desarrollo, que a su vez está guiado por su homónimo Nacional. En dicho plan está contemplado el fortalecimiento del turismo nacional en Jalisco. Aunque usted no lo crea, piedra angular para el desarrollo de las actividades de promoción estatal y de atractivos turísticos de la entidad, para el gobierno de Emilio, además de los austeros juegos panamericanos, es financiar, desde el erario público, programas de expresión y series tele-novelescas de conocido grupo de comunicaciones mexicano. Parece ser que para el actual gobierno jalisciense la promoción del turismo regional está ligado con otorgar más de 10 millones de pesos para que todo México se entere de que las “estúpidas no van al cielo” (sic.).
Es bueno, sin embargo, saber que existe la intención de duplicar, en el 2008, los 915 millones de pesos dirigidos en 2007 a ciencia, tecnología e innovación. Así mismo, creemos pertinente y necesario que la educación, generadora de capital humano, siga siendo una de las principales captoras de recursos fiscales.
Para que Jalisco pueda ser un buen lugar para que florezcan las empresas ya establecidas y puedan llegar o colocarse más, debe de seguir fortaleciéndose la red de infraestructura, es decir las carreteras y otras vías de comunicación que influyen directamente en los costos de operación de los y las empresarias de Jalisco.
El ingreso de las familias jaliscienses es muy sensible y no vasta (aunque no está del todo mal en un sentido técnico estricto) con dar dinero a “nuestros viejitos” (Emilio dixit). No es necesario patrocinar series de televisión para beneficiarnos; es mil veces más útil contener el alza en los precios del transporte público en lugar de dar becas para el camión por ejemplo. Para proteger realmente a los y las empresarios de la entidad dedicados a los agronegocios habría que tomar serias medidas de control y restricciones a las importaciones de granos que llegan en el marco del Tratado de Libre Comercio. Todos los jaliscienses, y en especial los empresarios y quienes tienen intereses financieros en esta tierra esperamos que en el próximo año el gobernador entregue un informe más objetivo y con cifras que no pretendan inflar o desinflar lo que realmente existe en nuestro Estado.

LOS RECURSOS PARA JALISCO EN 2008

Con el objetivo de programar el destino que se habrá de dar a los recursos que el estado recibirá del gobierno federal; en sesión extraordinaria a las 23:25 horas del viernes 28 de diciembre de 2007 el Legislativo del estado aprobó el Presupuesto de Egresos para Jalisco correspondiente al ejercicio fiscal 2008.
La necesidad de tener ordenado y bien planificado el uso de los recursos de la entidad es evidente. Naturalmente, cada año las autoridades habrán de tener planificada la utilización de los fondos en distintos programas que, en principio, habrán de favorecer a todas las personas que vivimos en Jalisco. Sin embargo, este año la discusión que surgió en las cámaras entorno al documento aprobado para el ejercicio entrante fue acalorada e interesante puesto que involucra los intereses de todos los jaliscienses.
La historia comenzó en noviembre del año pasado cuando el presidente Felipe Calderón Hinojosa visitó el municipio de El Salto y prometió al gobernador, “para cumplirle a los jaliscienses”, que en 2008 se contaría con el presupuesto más alto en la historia del estado y que sería utilizado para completar los servicios básicos de estructuras carreteras incompletas así como varias otras obras de infraestructura apoyados por unos prometidos 3,400 millones de pesos para Jalisco incluidos en el Plan Nacional de Infraestructura 2008. Era de esperar menciones parecidas desde el Ejecutivo nacional hacia las otras entidades gobernadas por su partido.
Quienes supimos la noticia veíamos con buenos ojos que a las arcas del estado llegara una buena cantidad de fondos y que pronto sabríamos a dónde sería destinado. Sin embargo el secretario general de gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez informó que el presupuesto originalmente aprobado por los diputados fue vetado por el ejecutivo estatal Emilio González el 14 de diciembre al hacerle 160 observaciones debido a que contenía inconsistencias financieras y jurídicas mayormente concentradas en los apartados II y III, que detallan las partidas por dependencia y por objeto de gasto así como por dependencia y por programa respectivamente.
Técnicamente lo que pasó con el documento aceptado originalmente fue que en realidad fueron aprobados dos presupuestos distintos. Al no haber ni una sola partida cuya suma fuera igual en los apartados II y III era como si se estuvieran tratando cifras separadas y no una misma cantidad que obligadamente tendría que coincidir en todas sus sumas entre los diferentes volúmenes del documento.
Así, por ejemplo, el Legislativo incurrió en contradicciones al haber admitido para impacto al salario en el transcurso del año una partida de 724 millones 374 mil 227 pesos en el volumen III por objeto del gasto y mil 130 millones 317 mil 915 pesos en el volumen II programa. En la partida de aportación a la promoción de la vivienda en el estado se asignaron 30 millones 207 mil 530 pesos en el volumen II y 100 millones de pesos en el volumen III. Así como 79 millones 76 mil 500 pesos al Instituto Electoral del Estado (IEE) en el apartado III pero 104 millones 327 mil 711 pesos en el II.
Además se aceptó un “gasto con discrecionalidad” para el Ejecutivo en partidas de ampliación automática que están relacionadas con rubros como salud, educación, desarrollo y tecnología. Lo que le da la facultad de dirigir cualquier cantidad a discreción hacia esos sectores.
Finalmente en tiempo y forma los diputados resolvieron las contradicciones y observaciones hechas por el gobernador tres días antes de que diera por terminado el plazo límite para tener listo para los jaliscienses nuestro Presupuesto de Egresos. También resulta interesante hacer notar que a partir del corriente mes de enero los legisladores trabajan en reformas a los ordenamientos relativos al presupuesto y gasto de la administración gubernamental, que incluirá la forma en que los legisladores ejercen los fondos presupuestales.
Con 28 votos a favor, seis en contra y tres abstenciones que son suficientes para completar la mayoría calificada necesaria para la aprobación; se acordó que para el año 2008 Jalisco dispondrá de poco más de 56 mil millones de pesos. Esperamos que dichos recursos sean utilizados en políticas públicas que ayuden en el desarrollo del estado y mejore las condiciones de vida de todas y todos los jaliscienses. También esperamos ver un proceso de aprobación más eficiente y sin tantas complicaciones.

LA REFORMA HACENDARIA (SE ACUERDAN?)

La justificación para la existencia de los impuestos es que, en principio, con ellos el Estado puede regular la asignación de recursos además de generar efectos importantes en la economía y la sociedad. Cualquier intervención fiscal debería entonces favorecer la correcta distribución del ingreso y el funcionamiento del aparato burocrático interfiriendo lo menos posible en la asignación eficiente de los recursos. Idealmente el sistema impositivo de una economía tendrá que ser barato, sencillo en su aplicación, transparente y equitativo.
Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que cuenta con 30 países miembros de los que 24 son considerados de altos ingresos por el Banco Mundial, para 2004 (último año con cifras completas) México recaudaba por concepto de impuestos el 19% del valor total de toda la producción nacional (PIB), la cifra más baja de todos los integrantes de dicha organización. El promedio de la OCDE es 35.9%, el doble del nuestro. Los países más avanzados en este plano son Dinamarca y Suecia, con el 48.8% y el 50.4% de su PIB respectivamente
Entonces, según lo que hemos dicho, una reforma o miscelánea fiscal habría de buscar la forma de sacar a México del rezago hacendario en el que se encuentra. El pasado 20 de junio el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, presentó al Congreso de la Unión un paquete de iniciativas que compondrían lo que se dio por llamar una “Reforma Integral de la Hacienda Pública” y cuya versión corregida y aumentada por el Congreso entrará en vigor a partir del primer día de 2008.
Lo más relevante en el documento es la creación de un nuevo impuesto llamado Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU antes CETU) que gravará a las personas físicas y morales residentes en el país, así como los residentes en el extranjero con establecimiento permanente en el país, por los ingresos que obtengan por enajenar o rentar bienes y dar servicios independientes. La tasa de este impuesto crecerá gradualmente, primero será del 16% de las utilidades declaradas en 2008, 17% en 2009 y 17.5% para 2010. El IETU ha sido diseñado para tratar de hacer que quienes no pagan el Impuesto Sobre la Renta (ISR) al menos paguen aquél.
Esta nueva imposición hará más complejo el de por sí complicado sistema tributario mexicano, a pesar de la simplicidad que implica una tasa única, porque obligará a las empresas a llevar una doble contabilidad. Me explico: Una empresa tendrá obligadamente que calcular tanto el IETU como el ISR, comparará los resultados y pagará el que sea más elevado. El hecho de llevar una complicada contabilidad de tributaciones favorece que algunos trabajadores eviten pagarlas o de plano decidan pasarse a la economía informal a la que, con la reforma hacendaria, se pretenderá gravar con un impuesto a los depósitos en efectivo.
El impuesto a los depósitos habrá de funcionar de la siguiente manera: si alguien deposita en el banco 25,000 pesos o más se le aplicaría una tasa del 2% del total del monto depositado. Se supone que así pagará la economía informal y las personas que no declaren correctamente sus ingresos. Sin embargo, cualquier contable hábil sabe que no hay necesidad de depositar los 25,000 pesos en un solo banco; o inclusive si alguien sabe que, depositando tal cantidad, le van a cobrar, simplemente evita hacerlo.
Con dichas medidas, entre otras (incluyendo la abrogación de la tenencia vehicular para 2012), Hacienda pretende haber aumentado la recaudación en un 2% del PIB en 2012, una bicoca si en verdad se quisiera alcanzar el 35% promedio en la OCDE. Por tanto podemos decir que no hay un gran avance en aumentar los ingresos de un Estado que cada vez se ve más empequeñecido.
Se pudo haber aumentado la tasa máxima del ISR (que es un impuesto que cobra más a quien más gana) sin que el país dejara de ser atractivo para los inversores, puesto que la tasa máxima de este impuesto en México es del 29%, mientras que en Bélgica, por ejemplo, es del 50%. Se pudo haber favorecido la reducción del coste por mantener el enorme aparato fiscal, destinando lo ahorrado a programas sociales. Se pudo haber simplificado la rendición de cuentas, pero ocurrió lo contrario. Se pudo haber hecho mucho para anular la evasión fiscal. Se pudo haber avanzado en materia de impuestos al consumo, como el IVA, que afectan más, en proporción, a quien menos gana. Se pudo haber hecho mucho, lástima que no fue así.